Clara Brugada impulsa reforma a la Ley de Cultura Cívica para prevenir la violencia y fortalecer la paz en la CDMX
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó una reforma a la Ley de Cultura Cívica con la que busca transformar el modelo de justicia cívica en la capital, al priorizar la prevención de conflictos, la atención de sus causas y la reparación del daño, en lugar de limitarse a imponer multas o castigos una vez que los problemas ya ocurrieron.
La mandataria capitalina explicó que esta propuesta busca construir una justicia más cercana a la ciudadanía, capaz de intervenir oportunamente en las diferencias comunitarias para evitar que escalen y se conviertan en hechos de violencia.
Como parte de esta transformación, se contempla la creación de los Calpullis de Paz, espacios de atención y mediación que estarán vinculados con los PILARES y las UTOPÍAS, con el propósito de acercar alternativas de solución pacífica a las colonias y comunidades de la ciudad.
La reforma también incorpora la participación de agentes psicosociales, quienes contribuirán a identificar y atender problemáticas relacionadas con las causas de los conflictos, así como mecanismos de juicios orales y justicia itinerante para facilitar la atención de las controversias directamente en las calles y comunidades.
Con estas herramientas, el Gobierno de la Ciudad de México busca que las diferencias entre vecinos y otros conflictos cotidianos puedan resolverse de manera más rápida, accesible y pacífica, mediante el diálogo, la mediación y la responsabilidad de las partes involucradas.
Clara Brugada destacó que el propósito es cambiar la visión de la justicia cívica, pasando de un esquema centrado en sancionar después de los hechos a uno que permita actuar antes, atender las causas y generar condiciones para una mejor convivencia social.
La jefa de Gobierno subrayó que prevenir la violencia requiere fortalecer las capacidades de las comunidades para resolver sus diferencias sin recurrir a confrontaciones, apostando por mecanismos que contribuyan a reconstruir el tejido social y promover una cultura de paz.
“¡Queremos que con cada conflicto resuelto haya una violencia evitada!”, expresó Brugada al resumir el objetivo central de esta iniciativa: construir una ciudad donde la justicia cívica sea una herramienta efectiva para prevenir la violencia, proteger la convivencia y garantizar comunidades más seguras.
Con esta reforma, la administración capitalina busca avanzar hacia un modelo de justicia preventiva y restaurativa que coloque el diálogo, la atención de las causas y la paz comunitaria en el centro de la vida pública.